Es decir, el médico, en teoría, no puede aceptar ningún tipo de regalo por parte de un paciente agradecido ni por parte de visitadores ni farmaceúticas, ni exigir ninguna recompensa por los servicios prestados. El Código de Ética lo deja muy claro en ese aspecto, pero la misión de éste no va mucho más allá de inspirar y guiar la conducta profesional del médico, siendo él el que va a decidir en última instancia.
¿Cuál es la realidad de todo esto?
Pues bien, para empezar, la asignatura de Ética Médica no se imparte como materia obligatoria en casi ninguna de las facultades de Medicina de España (ojo, Bioética no es lo mismo) por lo que muchos estudiantes de Medicina llegarán a ejercer sin tener unas nociones básicas de lo que este Código pregona. Bien es verdad que la ética y la moral siempre serán cosas personales, pero aún así el conocimiento de las normas de este Código por parte de los futuros médicos no está de más para tener en cuenta, por lo menos saber que existe y conocer la serie de implicaciones legales que trae consigo.
Es más que evidente que un gran porcentaje de los médicos que ejercen en la actualidad infringen el artículo 40.5 arriba citado, solo hace falta pasearse por los pasillos de un hospital en hora punta para ver a todos esos señores trajeados con maleta de cuero persiguiendo y peleándose por cazar a sus víctimas. Presentarte un nuevo fármaco, regalarte un boli, invitarte a una comida en el restaurante más caro de la ciudad o pagarte un viaje a las Bahamas, quién sabe.
Hay muchos médicos que adoptan la postura de "a caballo regalado no le mires el diente", ó "si no me lo dan a mí, se lo darán a otro, ¿qué más da?". Llegados a este punto, tendremos que hacer una distinción, que en mi opinión es clave: una cosa son los artículos de propaganda de la farmacéutica (bolis, libretas, librillos, posapapeles, llaveros, portalápices, almohadillas de ratón, y largo etc) que no hacen daño a nadie, y otra las comilonas, los viajes, los congresos, los portátiles, los iPhones y similares.
En el primer caso, aceptar ese tipo de obsequios no supone en modo alguno el incumplimiento de las premisas del Código, mientras que en el segundo caso se trata de un chanchulleo farmacéutico en toda regla.
"Si me recetas X, yo te pago el Congreso en Canarias" o incluso por parte del médico "Te receto X si me regalas un portátil"
¿Y realidad qué pasa?Pues más bien, según las fuentes de las que dispongo, los médicos se tiran más por el segundo punto sin pararse un momento a pensar en su supuesta ética personal. ¿Quién va a poner mala cara si le regalan el último modelo de iPhone?
Yo de momento no he sufrido el acoso de los visitadores, pero debe ser realmente difícil resistirse ante este tipo de regalos tan golosos, por eso mismo, también puedo entender que los médicos sucumban al chantaje (aunque no lo justifique). Otra cosa muy distinta es que estos regalos sean el precio por un trabajo o una investigación realizada, si fuera el caso, podría llegar a entenderse.
Mi opinión personal sobre todo este asunto se basa en dos cosas:
- He vivido toda mi vida rodeada de artículos de propaganda médica, mis bolis son de médicos, mis libretas son de médicos, mi reloj despertador es de médicos, mi casa entera está llena de cacharritos y artilugios con nombres de fármacos, así que no voy a empezar ahora, con 22 años, a despreciar todo ese tipo de regalos con los que estoy acostumbrada a vivir, ya que propaganda de este tipo la hay en todas partes y sería de necios tirar estas cosas a la basura o rechazarlas por supuestos principios morales. Lo que no utilizo se lo regalo a amigos o a niños pobres, como hice en mi viaje a Egipto, y asunto solucionado.
- No soy una persona con el morro suficiente como para exigir a un visitante algún regalo de los del segundo punto, por lo que, teniendo en cuenta las premisas del Código y mi ética personal, intentaré no caer en la tentación de aceptar ese tipo de sobornos (digo intentaré porque en esta vida nunca se sabe cómo puede uno acabar).
¿Qué opinas tú?
· Si nunca te has leido el Código, échale un vistazo aquí.
· Sobre patentes y genéricos (hablaré sobre ello otro día), puedes leerte este blog.


Yo diría que estoy dentro del primer grupo XD
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