sábado, 26 de febrero de 2011

En prácticas de Cirugía Pediátrica

El lunes pasado empecé mis prácticas de cirugía. Al principio, y según la lista colgada en la facultad me tocaba en Cirugía General, pero por una serie de problemas administrativos o algo así, hubo un cambio y me colocaron en cirugía pediátrica, yo sola.

Tengo que decir que me alegré bastante del cambio, y a día de hoy, tras una semana alternando consultas y quirófano no me arrepiento para nada. Es más, tengo que reconocer que he tenido suerte, ya que la cirugía pediátrica es una especialidad bastante exclusiva por así decirlo, y en otros hospitales no habría tenido oportunidad de rotar por aquí.

Hay gente que reconoce que sería incapaz de operar a los niños malitos, que le daría mucha pena ... pero la cirugía pediátrica es reconstructiva, resolutiva (en la mayoría de los casos). Viene un niño con un problema generalmente anatómico (testículos no descendidos, hernias umbilicales, inguinales, hipospadias ...) y gracias a la cirugía se marcha para su casa con el problema resuelto.

Me resultaría difícil decir qué me ha gustado más, si quirófano o consultas. Partiendo de que yo soy más de médicas, las experiencias quirúrgicas de esta semana me han fascinado.
  • En primer lugar, nunca me había lavado, siempre me había tocado ver las operaciones con pijama de quirófano y nada más (también es cierto que el año pasado roté por cirugía esófagogastroduodenal y no es que los estudiantes pudiéramos hacer nada más que estorbar mientras "gastrectomizaban" a los pacientes). Los cirujanos del equipo, muy majos y amables por cierto, me enseñaron a lavarme sin dudar un momento en que mi presencia en el área quirúrgica fuera a ser un estorbo.
  • En varias operaciones, fui yo la ayudante principal del cirujano, ayudándole a sujetar mosquitos, separadores, cogiendo determinandos elementos de planos quirúrgicos con las pinzas de disección, secando la sangre, etc.
  • Por otra parte, es muy curioso observar desde un punto de vista psicológico las distintas reacciones de los niños antes de ser anestesiados. Algunos lloran con fuerza, llaman a su mamá, se agitan ...otros en cambio miran con curiosidad a su alrededor, te preguntan tu nombre, para qué sirven las cosas que le pones, etc. Los niños son un mundo, y hablar con ellos, preguntarles de qué equipo son, qué tal van en el colegio ... es una experiencia maravillosa.

Por otro lado están las consultas, donde los pediatras derivan a los niños cuando observan alguna patología de interés quirúrgico o donde se revisan los nenes que ya han sido intervenidos. Y allí se presenta el niñito en cuestión con sus padres, generalmente con su madre.
Es super gratificante sonreirles y que ellos te correspondan, observar sus miradas,a veces asustadas, a veces curiosas. Generalmente están tranquilos hasta que les piden que se tumben en la camilla. Ahí la mayoría, sobretodo si son pequeños, es cuando se muestran poco colaborativos, se asustan y se ponen a llorar.
Es entonces cuando les das un peluche para que lo tengan en las manos mientras les exploras.

La mayoría suelen presentar patologías que no son muy graves, tales como apendicitis, hernias umbilicales, inguinales, testículos criptorquídicos, hidroceles, hipospadias, etc. (mucha patología urológica), pero de vez en cuanto te encuentras cosas que te dejan los pelos de punta, como lo que he visto esta semana: un bebé con un tumor testicular, un niño con un bulto en el pecho que resultó ser un rabdomiosarcoma, otro con un hepatoblastoma ... buf, solamente puedo decir buf. Y menos mal que no suele ser frecuente.

Dentro de la patología quirúrgica de rutina, te encuentras casos llamativos debidos a la mala praxis o a la mala gestión. Por ejemplo, un niño operado para buscar un testículo intraabdominal por cirujanos no pediátricos en otra ciudad, los cuales además de no dar con el teste, le dejaron al nene una cicatriz de arriba a abajo espantosa. Tuvo que ser reoperado en Salamanca, donde finalmente se le solucionó el problema. Aún así, su madre quería poner una denuncia a los urólogos del otro hospital, con toda la razón del mundo (en mi opinión).

Y así ha transcurrido mi semana, estoy encantada en el Servicio y tengo ganas de ver más.

Buen fin de semana ;)

3 comentarios:

  1. Me alegra mucho que estés disfrutando las prácticas!!y que te traten tan bien...la verdad que a mí también me encantó poder tratar con los peques, son muy especiales!

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  2. Gracias Mónica! ^^ Que disfrutes tú también de las prácticas de Geria! Un beso!

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  3. jajaj que guay ! que las disfrutes ... haber cuando me toca a mí :)

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