viernes, 28 de agosto de 2015

Crónica de una guardia infernal

Son las 8:30 de la mañana. Hoy tengo guardia. Me toca pasar sola la planta, así que como solemos hacer en estos casos, le pediré a algún compañero que atienda las llamadas del busca durante la mañana, hasta que acabe al menos el pase de visita. Pasamos la guardia, nos cuentan los ingresos nuevos y las incidencias del turno anterior. Todo bien, nada pendiente. Paso planta lo más rápido que puedo para poder quedar libre cuanto antes. A las 14:30 horas consigo acabarlo todo y finalmente me hago con el busca. De momento, no se plantea del todo mal la guardia. Una hemorragia digestiva secundaria a una úlcera de boca anastomótica que probablemente pueda irse para casa en las próximas horas. Una pancreatitis con hiperbilirrubinemia y sospecha de coledocolitiasis, pendiente de la eco parar cursar ingreso. Bien, de momento controlado.


No tarda ni dos minutos en sonar el busca. Chico de 27 con enfermedad de Crohn. Sospechan un brote, que parece leve. -Ahora mismo bajo y lo veo. 
Me reúno con mi adjunto y engullo la sopa de fideos y el pollo con patatas en 20 minutos, y en cuanto acabo, me voy directamente a la Urgencia a ver al chico del Crohn. Lo valoro. Parece un brote leve. Reajusto el tratamiento, hago el informe y le doy el alta. La señora de la pancreatitis parece que tiene dilatación de vía biliar sin claro contenido en la vía, seguramente la metamos a CPRE el miércoles. Está mejor del dolor. Completo el informe, hago el tratamiento y curso el ingreso. Me avisan porque el señor de la hemorragia digestiva ha hecho una deposición melénica, sin inestabilidad.
-Era un Forrest III, así que probablemente serán restos
Voy a verlo, y efectivamente, parecen restos. Tranquilizo a las enfermeras y al paciente, que no termina de entender porque sus heces se han tornado del color del alquitrán aunque se lo hayamos explicado tres o cuatro veces. Subo arriba, a la planta. La enfermera del turno de tarde me ve llegar a lo lejos y viene a buscarse.
-La señora de la 30B tiene una glucemia de 209, ¿puedes echarle un vistazo a la pauta de insulina que está un poco rara?. -Claro, espera, ahora te lo miro.
Ajusto la insulina mientras me tomo un café con leche de la máquina, y entonces empieza. Empieza a sonar el busca como una sinfonía sin fin, aunque claro, cómo iba a saberlo yo a estas alturas de la tarde. Es el urólogo. Resulta que un paciente al que le han realizado una biopsia de próstata ha realizado una rectorragia abundante. Está estable y le acaba de pedir una analítica. Que si puedo ir a valorarle.
-Claro, ahora mismo voy-le digo, mientras dibujo en mi cabeza una imagen pintoresca de la última vez que me tocó atender a un sangrado tras biopsia prostática: acabamos a las 2 de la mañana metiéndonos con el colono sin lograr ver nada debido a la gran cantidad de sangre en la luz rectal, por lo que la cosa terminó en angio-TAC.
Me levanto y me dirijo al pasillo del sector 3, donde está el buen hombre.
TA 138/65 FC 78 -me corrobora la enfermera mientras doy zancadas por la unidad. Y entonces, justo antes de entrar a la habitación, vuelve a sonar ese aparatejo negro que llevo en el bolsillo del pijama. A ver quién es. Pues es el cirujano, que tienen un señor con un vólvulo de colon, que si lo podemos devolvular por endoscopia. Pues sí, habrá que intentarlo. Está en las camas de la Urgencia, así que luego bajaré a verlo.

Afortunadamente, el señor de la biopsia está estable y asintomático. Ha realizado una rectorragia aislada y analíticamente no se ha anemizado, por lo que decidimos mantenerlo en observación antes de pasar a la acción. El señor de por la mañana, el de la hemorragia digestiva, sigue estable, así que decidimos continuar la observación hospitalaria hasta el día siguiente. Aprovecho entonces para bajar a ver al del vólvulo. Tiene 82 años y está solamente acompañado por su mujer, de la misma edad. Tiene una analítica de libro y apenas manifiesta dolor abdominal, pero la radiografía es clara. Tenemos que meternos. Ahora claro, el tema es el anestesista, a ver cuándo está disponible para sedarnos al señor. Les llamamos y parece ser que tienen justo ahora dos cirugías urgentes, después estarán disponibles, así que nos toca esperar. Mientras estoy entregando los consentimientos informados, vuelve a sonar el busca. Esta vez es para contarme dos pacientes nuevos. No uno, sino dos. El primero es un chico joven con antecedentes de hemorroides grado III y sangrados frecuentes de perfil distal que presenta una anemia importante. Tacto rectal negativo. Hay que transfundirle y citarle la colono preferente, y eso me toca hacerlo a mí. El chico está estupendo, así que tampoco me lleva mucho tiempo valorarle y explicarle las cosas. El siguiente es otro cantar: señor mayor que nosabemosloquetiene-miraaverqueteparece. Fiebre, alteración del perfil hepático, hiperbilirrubinemia y coagulopatía, ecografía normal. El señor está sordo, no está acompañado y la anamnesis resulta muy dificultosa. Después de un rato largo con pregunta por aquí y por allá, parece que me aclaro un poco. Pinta de hepatitis aguda con criterios de ingreso, pero habrá que seguir estudiándole. Así que pa' dentro. Me voy a hacer el ingreso cuando me encuentro a la mujer del señor del vólvulo. La pobre señora de ochentaytantos me asalta con ojos de
cansancio y me pregunta si vamos a tardar mucho, que resulta que está sola y no ha comido nada. Le recomiendo que se tome un descanso, que salga a cenar o incluso que se vaya un ratito a casa. Me dice que no quiere. Le insisto que al menos coma algo. Son las 9 de la noche y recuerdo que yo tampoco he cenado. No quiere ir a la cafetería ni salir del hospital. Me da tanta pena la señora que me voy a la máquina expendedora y le cojo unos bollos y un poco de agua. Parece que se queda más tranquila.

Me siento en un ordenador a escribir la historia clínica y el informe de ingreso que tengo pendiente. Escribo, escribo y escribo, redacto todo lo mejor y lo más claro que puedo. Ordeno las pruebas realizadas. Realizo un resumen con los diagnósticos diferenciales que me planteo.  Sigo escribiendo, así como media hora sin exagerar. A todo esto ya son las diez de la noche y deberíamos ir pensando en cenar. Voy a copiar todo el texto escrito para guardarlo y cerrar el informe, cuando de repente, el ordenador se peta y sale el temido mensaje en la pantalla de : "No responde".



Me pongo histérica. No me lo puedo creer. Media hora perdida, todo lo redactado, todo ... borrado, así, de repente. La rabia me invade por dentro e intento controlarme. Tensión, estrés máximo. No puede ser posible.
Derramo una lagrimilla y maldigo en alto. Maldigo los ordenadores, maldigo la informática... y me maldigo a mí misma, por no haber guardado antes el texto. Y en medio de mi enajenación mental, vuelve a sonar el busca. Lo dejo sonar varias veces y finalmente lo cojo. El señor de la biopsia prostática, que ha vuelto a sangrar y ahora está inestable, con TA de 80/40. La rabia interior se mezcla con la adrenalina creciente y salgo corriendo. Sueroterapia a chorro, oxígeno, transfusión...todo lo típico de una hemorragia inestable. Ahora no queda otra que meternos con el colono e intentar cerrar el punto sangrante. Y qué mierda, yo que tenía casi ingresado al otro abuelo... y ahora lo tengo pendiente por culpa del maldito ordenador, que se lo ha cargado todo. Maldita mi suerte. Y mientras tanto, tengo esperando al del vólvulo, y los anestesistas sin aparecer. Mi guardia se está descontrolado por momentos, y la cosa pinta mal.

Nos llevamos al sangrante directo hacia Endoscopias tras llamar a cuatro teléfonos distintos pidiendo la ayuda de un celador, que por fin aparece por el pasillo. Conectamos el colono, y pa'dentro. Es muy distal y no hace falta anestesia. Sangre, coágulos, difícil ver algo con arte. Pasan 20 minutos y allí seguimos, hasta que encontramos el punto y hacemos terapéutica logrando hemostasia. Que no se diga que tiramos rápido la toalla. Suena de nuevo el busca. Los anestesistas, menos mal. Ya están libres para el del vólvulo. A lo tonto son las 12:30 de la noche. Tengo que llamar nuevamente a tres teléfonos distintos para localizar un celador, hasta que por fin lo consigo. Van a ir a buscar al pobre hombre, que ya va siendo hora. Me pregunto si su mujer se habrá quedado bien con mi humilde cena de pasillo, pero mis pensamientos vuelven a interrumpirse con otra llamada al busca. Me tiembla la mano sosteniendo el teléfono junto a mi oreja. Una chica joven con hematemesis. Ahora está estable pero llegó con tensiones ramplonas. El tacto es positivo para melenas y tiene 9 de hemoglobina. Ya le han puesto la perfusión de pantoprazol. Bueno, pues nada. Dos por uno: primero el del vólvulo y luego la chica. Que no se diga que no practico endoscopia urgente. Ay, mamá.

Son las tres y media de la madrugada cuando terminamos en Endoscopias. Hemos devolvulado con éxito al hombre, así que a ver qué quiere hacer Cirugía con él. La chica era consumidora crónica de AINES, así que lo que encontramos es lo que le pegaba: la úlcera. Pero es Forrest III así que va a poder marcharse. Estamos acabando el informe de la gastroscopia cuando vuelve a sonar el busca. Me cuentan otra paciente: ésta parece una pancreatitis, pero notepreocupesqueesleveylachicaestábien. Bueno, pues nada, que sigan viniendo. Yo ya le he dicho a mi cuerpo que ni él ni yo dormiremos hoy.

Tras acabar de reescribir el informe de ingreso que se me borró y que me quedaba pendiente antes del cataclismo de los sangrantes (menos mal que el tratamiento ya se lo había hecho y dado a la enfermera), me pongo a ver a la pancreatitis. Sin criterios de gravedad y ya sin dolor. Afortunadamente no tardé casi nada en hacerle en tratamiento y el papeleo del ingreso. Y cuando por fin pulso el último botón y aparece en el ordenador la frase en verde de: ingresado a cargo de Digestivo, me echo hacia atrás en la silla y respiro hondo. No recuerdo siquiera la hora que era, pero con seguridad más de la 5 de la mañana. Tampoco me acuerdo de si he comido o no, o de cuándo ha sido la última vez que he ido a orinar. Nada importa. Es el único momento de la guardia en el que soy consciente de que en unas pocas horas acabará y soy feliz por ello. Porque aunque parezca que no, las guardias, por horribles que sean siempre acaban, y tú te vas a tu casa y el hospital se queda donde está.

Tampoco puedo cantar victoria muy alto: aún me queda la tarea de releerle de nuevo todos los pacientes ingresados que tendré que contar horas después en el pase de la guardia. Tengo cefalea y me duele sospechosamente la lumbar, pero aguanto el tirón y 20 minutos después estoy echada encima de la cama mirando al techo e intentando relajarme. Abro los ojos una hora después al ritmo del despertador, que me recuerda que el descanso de verdad tendrá que esperar unas horas más. Por momentos estoy desorientada y me pregunto donde estoy. Me levanto y me miro al espejo. Tengo pelos de loca y unas ojeras que llegan hasta el suelo, pero da igual, it's almost over.


-Vaya guardia. Es la frase que me repiten todos después de contarles mis batallitas en las últimas 17 horas. -Pues sí, vaya guardia.

Ese dia salí del hospital a las 11 de la mañana, caminando como un zombie entre transeúntes. Llegué a casa y dormí y dormí, y no volví a ser persona hastanosequehora.  Cuando desperté, me puse a hacer un repaso mental de la guardia, intentando hacer balance de lo aprendido. No me importó el estrés, la falta de sueño, el volumen y/o la complejidad de los pacientes... todo eso, aunque pueda no ser de buen gusto a priori, te hace crecer como médico. Creo que lo que más me fastidió y me desbordó en el momento menos oportuno fue la incidencia con el ordenador. Odioso Internet Explorer. Probablemente haya tenido guardias con la misma cantidad de pacientes o con un nivel equivalente de estrés (cualquier médico sabe de lo que estoy hablando), pero desde luego no recordaba ninguna haciendo endoscopias, una detrás de otra, hasta las tres y pico de la madrugada. Ésta será otra más para la colección.

Y como me dijo un compañero ...
- ¡Madre mía! Tengo la guardia hecha un caos...
- Bueno, bueno ... ¡¿y todo lo que vas a aprender?! ¡Mucho ánimo!



{La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.}

Soren Kierkegaard

martes, 7 de julio de 2015

R One, Two ... THREE!

Hoy ha sido uno de esos días en los que, sentada delante del ordenador, trabajando en unas cosicas para publicar, me ha venido un pensamiento efímero acerca de mi blog. Oye, a lo tonto y a lo bobo, hace un montón que no escribes nada - me dije, hmmm, debía actualizarlo. Al final he dejado a un lado el taquito de artículos pendientes de leer y he decidido plantarme aquí para contaros que ha sido mi vida en estos últimos meses. El principal cambio a destacar, es por supuestro, el haber atravesado la frontera de la mitad de la residencia casi sin darme cuenta. Llevo un mes familiarizándome con mi nueva categoría, recientemente estrenada: R-3, R-3, R-3... y es que finales de mayo es el momento en el que todo cambia, todos evolucionamos, cual Pokémons. Y aquellos residentes que hace nada eran los R1 recién llegados, resulta que ya son R2, y lo que es peor, tú, sin darte cuenta, ya te has convertido en su R mayor. R mayor. Sin tregua, sin dolor. He pasado la frontera demasiado rápido, demasiado pronto. La responsabilidad aumenta, pero con ella, hay otra serie de cosas buenas que puedes empezar a disfrutar cual señor.

La primera de ellas y más importante, como ya comenté en la entrada previa, es el ByeBye definitivo a las Guardias de Puerta. No más guardias de puerta, no más dolores de pie de 5 meses de evolución, no más gente demandante por esperar 1 hora en la sala de espera, no más totalmente-solo-ante-el-peligro, no más estrés gratuito,no más... trabajo en el campo de batalla. Ahora batallo de otra manera. Ahora disfruto batallando. Porque batallo con las endoscopias, con la ecografía, con los sangrantes y los cirróticos. Y esas batallas me gustan más, porque son mis batallas. Y aquí es cuando alguien podría decirme que de esta manera me voy a olvidar del resto de la medicina, y tendrían parte de razón, pero solo parte. Porque Digestivo tiene mucho de Medicina Interna, y ahora es el momento de poner en práctica enteramente lo aprendido en estos dos años en el ruedo. Y por eso es genial.

Otra de las cosas buenas es la autonomía. En las guardias de R mayor, aunque estás con un adjunto, te dejan solo la mayoría del tiempo salvo casos difíciles o problemáticos. Aprendes a gestionarte tu tiempo y a tomar tus propias decisiones. Manejas la planta, valoras las llamadas de Urgencias, las interconsultas telefónicas... y si hay endoscopia, lo normal es que ya te la dejen hacer a ti sin problemas.


Y ahora estoy rotando en Planta de Hospitalización. Y mi R1 rota conmigo, y es genial tener la oportunidad de ir enseñándole poco a poco el manejo de los pacientes ingresados, con tus costumbres y tus manías. Y vivir juntas las anécdotas del día a día, tomar el café de primera hora y la CocaCola Zero de la 12:00, hablar con pacientes y familiares, algunos encantadores, otros terroríficos... Etc, etc.
La verdad es que estoy muy contenta con mi rotación actual y con mi inicio como resi mayor. Esperemos que siga así, prometo pasarme por aquí de vez en cuando para contarlo.


jueves, 16 de abril de 2015

La transición.

Se sobreviene una época de cambios.  Y resulta que aquella R-blasta asustada que llegó de Oviedo para coger la plaza de sus sueños tras la época de tormentos, dudas e insomnio del postMIR, se va a convertir en R3. ¡Dios mío, R3! ¿De verdad ha pasado tanto tiempo? La vida pasa rápido, la residencia más ... solían decirme. Ahora trago saliva y entiendo el porqué. Ahora toca cruzar la delgada línea de la mitad de la residencia, de crecer y hacerse mayor. Mayor. Residente mayor. ¡Con qué miedo pronuncio esa palabra! Porque la responsabilidad crece a la par que tus conocimientos y tu experiencia, y hay que dejar atrás las dudas y los temores de los primeros años.
Aunque todavía me queda una rotación entera de mes y medio en la zona de Camas de la Urgencia, mis días como R2 ya están contados: y es que en cuanto llega el momento de la elección de plaza de los nuevos residentes, sabes que ya no te queda nada para "subir de nivel".


Ayer miércoles 15 de abril fue quizás un día no-poco-importante. No porque haya empezado a atender las Urgencias de los pacientes encamados como vengo haciendo en las guardias a lo largo de todo este año, sino porque ayer escogieron la plaza los tres nuevos R1 de Aparato Digestivo de mi hospital. ¡Fíjate tú que este año han volao! Con el 556 cogía el último chico ... hemos sido el primer hospital en terminarse en Madrid tras el Ramón y Cajal y el Gregorio Marañón, lo cual me hace sentirme orgullosa de mi servicio :D


Ya desde hace años, la Elección de Plaza de los nuevos MIRes es un acontecimiento que suelo seguir con emoción. Es algo así como Eurovisión o como una final Real Madrid-Barça. No sabes quién y cómo elegirán, quién se quedará esa plaza o esta otra, y no hay un año en el que no te lleves sorpresas increíbles. También es cierto que el año pasado lo viví con especial interés, ya que entraban los primeros residentes tras el año de mi elección, y ahora, casi 12 meses después de aquel momento, aquellos nombres que figuraban en la web del Ministerio se han convertido en grandes compis y amigas.
Aún así, este año tenía algo más de especial. ¿Y porqué? Pues como yo ya me hago mayor, este año me toca supervisar en mi rotación de Planta de Hospitalización a uno de los R1 que ha cogido la plaza en el día de hoy, que compartirá conmigo los 4 calurosos meses de verano tratando hemorragias digestivas, pancreatitis agudas y brotes de Crohn (entre otros muuuuchos casos del mundo digestivo). Es tradición en mi Servicio la especial relación plantera R1-R3 que se gesta año tras año, y ahora ha llegado mi turno. Parece que fue ayer cuando llegué a la planta como R1, asustada e ilusionada a la vez, sin saber todo lo que me quedaba por delante. Por eso, querido nuevo R-unillo, espero poder enseñarte todo lo que sepa y que disfrutes mucho en los primeros pasos en la especialidad (¡La mejor de todas, por cierto! :D).

La elección de los nuevos R1 no es lo único que me hace sentirme "mayor". El otro día me tocó ponerme a redactar mi Memoria Anual del Residente, refrescando así todos los objetivos cumplidos a lo largo de estos meses. Aquellas mis primeras gastros, la primera colono completa, la primera manometría esofágica, todos esos cursos y congresos, los posters y publicaciones, el inicio de la tesis doctoral ... Al final resulta que acabas resumiendo lo que ha sido tu año en unos cuantos folios, y te das cuenta cómo el tiempo pasa y cómo tú vas creciendo con él. Lentamente, pero creciendo sin parar. Y aún así...¡cuántísimas cosas quedan por aprender! Esto va demasiado rápido. Demasiado. Da miedo, vértigo. Pero así es, ley de vida.

Otro de los cambios muy esperados (al menos para mí) de este año es poder decirle definitivamente adiós a las guardias de Puerta (Urgencias). Aunque considero que han contribuido a mi formación como médico durante estos dos años de residencia y he aprendido cosas muy útiles, me apetece enormemente pasar a dedicarme única y exclusivamente a Digestivo, y por consiguiente, también a las guardias de especialidad. Ésto tampoco significa decirle adiós a otras patologías no-digestivas, porque mis pacientes de la planta también van a enfermar con neumonías, insuficiencias cardíacas, arritmias, TEPs, celulitis, etc ... por lo que en cierto modo nunca voy a perder el contacto con todas esas cosas que he venido manejando habitualmente en las guardias de puerta. Aún así, no nos vamos a engañar: no puedo evitar poner los dientes largos cuando a la Urgencia llega una hemorragia digestiva o una ictericia, porque son los pacientes con los que me siento "en mi salsa" y con los que disfruto plenamente.
Por eso, aunque mayo será un mes turbio de mucha guardia por la marcha de los actuales R4 sin la llegada de las nuevas generaciones de R1, a partir de junio pasaré a hacer solo-solo guardias de especialidad y seré feliiiiiizzzz (¡bieeeeeeen!).

Desayuno guardil con pastas que nos hicieron las enfermeras y el famoso busca que tiene media España.

Mi enhorabuena a todos los R-blastos que ya han cogido su plaza, y mucha suerte a los que aún están por elegir. Sois muchos los que me habéis escrito emails preguntándome por la especialidad de Aparato Digestivo: espero haber podido ayudar a aclarar vuestras dudas e incertidumbres y me alegro de que el blog os haya sido algo útil para conocer un poquito más de cerca la especialidad.


Con todo esto y mucho más, comienza la cuenta atrás para el siguiente nivel; ahora, por el momento, estamos en la transición. Go on!



La vida es como un viaje por mar: hay días de calma y días de borrasca. Lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco.
~ Jacinto Benavente ~


martes, 10 de marzo de 2015

¿Quieres hacer Digestivo?

El año pasado, más o menos por estas fechas, escribí un post acerca de la especialidad de Aparato Digestivo. De aquella era una R1 que había tenido los primeros contactos con la especialidad tras la rotación por planta de hospitalización, las primeras sesiones y alguna de otra guardia de mochila voluntaria con los R mayores. El resto de información no fue extraída de mi vivencia personal, más bien de lo leído, de lo observado y de lo escuchado a mi alrededor. Hoy en día, un año después, he leído más, he observado más, he escuchado al máximo, y además, he vivido en primera persona muchos de esos detalles que antes solo conocía a través de anécdotas de los más veteranos. Aún así, ahora soy R2. Bueno, R2 y medio. Todavía me queda camino por recorrer, experiencias que vivir y mucho que estudiar, pero si alguien llega y me pregunta por mi especialidad, tendría mucho que contarle. Digestivo es una especialidad preciosa, muy completa y variada, muy médica a la vez que intervencionista, y además, con bastante salida laboral (pese a la situación actual...). No tienes tiempo para aburrirte porque hay mucho que estudiar y mucho que aprender (esófago, estómago, duodeno, intestino, vías biliares, pancreas, hepatología...!), y si aún así te cansas, ahí tienes las técnicas. Y con las técnicas diagnosticas, y también tratas. Incluso de urgencia. Y mira que yo era de las miedosas, de las que pensaba que nunca sería capaz de aprender, y sin embargo, ahora estoy encantada cuando hago una gastroscopia o una paracentesis. Si te gusta, no lo dudes. A mí esta especialidad me gusta más y más con cada día que pasa.


En las últimas semanas, ya han sido varios los R-Blastos que comienzan a deambular por el hospital y por el servicio en busca de información. Muchos de ellos sacan una libreta-chuletario donde tienen apuntadas las preguntas concretas que quieren hacernos; sin embargo otros vienen a la aventura, a escuchar lo que les podamos contar o a intentar tener una corazonada. Al informar, e intentando ser lo más objetiva posible, siempre procuro seguir un esquema mental para intentar no dejarme nada. Aún así, en mi opinión hay datos básicos importantes que de entrada, cualquier futuro residente de Aparato Digestivo debería tener en cuenta a la hora de elegir hospital (por encima de otras cosas, como el supuesto prestigio del centro, el número de orden más alto o más bajo con el que se coja, etc, etc...)

¿A qué me refiero? Si te gusta Digestivo y andas indeciso en cuanto al hospital, mi recomendación number ONE es que busques un centro con GUARDIAS DE ESPECIALIDAD. ¿Y qué son guardias de especialidad en Digestivo? Pues bueno, las hay de distintos tipos, pero lo que recomiendo es que busquéis un hospital en el que haya residente y adjunto de presencia para hacer frente a toda urgencia (o no-tan-urgencia) digestiva que ocurra en el hospital, y no solo a las endoscopias urgentes: Ver todos los pacientes con patología digestiva que lleguen al Servicio de Urgencias, los de tu planta que se pongan malos (incluso por problemas no-digestivos), atender las llamadas de otros servicios, pacientes de la UCI, etc...y por supuesto, también las endoscopias urgentes (hemorragias digestivas, cuerpos extraños, ingestas de cáusticos, etc). La clave es estar de médico Digestivo para todo. Controlar los ingresos que haces a tu planta. Aprender a tomar decisiones en el momento agudo de la patología digestiva, saber qué pruebas pedir, iniciar el tratamiento correcto, etc. En mi humilde opinión de R2 es donde quizás más aprendes y más te curtes, porque te pueden llamar por cualquier cosa a cualquier hora del día o de la noche, desde el sangrante que ha llegado a la Urgencia inestable como el abuelito de la 35A que está ingresado por una colangitis y ahora tiene dolor torácico o le duele una pierna...

Puedes encontrarte hospitales en los que haya un residente y un adjunto de guardia de presencia o localizados en domicilio únicamente para hacer las endoscopias urgentes y no para lo demás, y en otros, tan solo está el adjunto para endoscopias y al residente le toca hacer guardias de puerta durante toda su residencia. Si puedes elegir, mi recomendación es que ordenes tu lista dando prioridad a los hospitales que disponen de guardias de especialidad.

***Más cosillas importantes:

>Preguntas generales: cómo es el hospital (número de camas totales, si tiene todos los servicios, cómo interactúan entre ellos, cómo es el sistema informático que se usa, etc). Cuántas camas se dedican a Digestivo/ número de ingresos diarios a cargo de Digestivo/ qué patologías se ven y/o si se ve de todo/¿división por unidades? (x.ej. Unidad de E.Inflamatoria, de Hígado, Sangrantes, etc)
Para Digestivo, mejor hospital grande o mediano porque verás más volumen de pacientes, y así será más probable que tenga todas las técnicas y campos de la especialidad disponibles.
Nº de residentes por año: un número excesivo puede ser peor al tener que "compartir" más las técnicas, el número de guardias, etc. aunque siempre está bien tener Co-Erres =D
-Más preguntas: Cómo son las guardias de puerta en dicho hospital (pregunta sobre el grado de supervisión e implicación de los adjuntos y los resis mayores en Urgencias, si se suele partir la noche para dormir algo, cuántas tienes que hacer al mes, hasta el año de residencia te toca hacerlas, etc).




>Más sobre las guardias. ¿Se libran? Pregunta clave. Coge al residente por banda y pregúntale sin tapujos: si libran las guardias sin problemas, si en el servicio está "bien visto" que libres, o sin embargo te "obligan" a quedarte saliente ... A veces basta con solo fijarte en la cara que te pone el resi para saber la situación en cuanto a libranzas y salientes.
Tampoco te olvides de preguntar sobre el número de guardias que se hacen al mes. Lo normal: 4-5. ¿Cuántas de ellas son de Especialidad, y cuántas de Puerta? ¿desde qué año de residencia se hacen las de especialidad? ¿suelen ser muy malas? ... Si hay una endoscopia urgente, ¿suelen dejar al resi hacerla? ¿qué tareas se suelen realizar durante las guardias? ¿cuánto se duerme habitualmente? ¿tienes dormitorio propio o compartes con otras especialidades? ... Etc, etc.

>¿Qué actividades/técnicas se hacen en el hospital?: Es importante preguntar si hay algún área de la especialidad que no se trate en el servicio, especialmente en Digestivo, que es una especialidad con técnicas. Tienes que preguntar si un hospital tiene todas las técnicas disponibles o si algunas las tienen que derivar a otros centros de referencia: endoscopias, CPRE, ecoendoscopia, manometría esófagica y anorrectal, pHmetría/impedancia, Ecografía, Fibroscan, biopsia hepática, paracentesis programadas, etc, etc. Pregunta también cuánto tiempo rota el residente por cada una de ellas, y si te dejan hacer mano o te tienes que pelear para coger el tubo o para hacer una ecografía. Y hablando de Ecografía, fíjate si en el hospital son los Digestivos los que hacen sus propias ecografías, o sin embargo, se las hacen los radiólogos. Por supuesto, en tu lista de preferencias, siempre intenta priorizar a los hospitales que "tengan de todo" y que sean lo más autosuficientes posible. Y luego está el tema del trasplante hepático. Hay hospitales que lo tienen y otros que no (por ejemplo, hablando de Madrid, solo lo tienen cuatro centros). En mi opinión, no es un criterio indispensable con el que guiarte para escoger un hospital, porque si éste no tiene trasplante, existe una rotación obligatoria que va a suplir era carencia. Por otra parte, el trasplante hepático es un campo muy específico (incluso dentro de la misma Hepatología) al que luego solo unos pocos se van a dedicar, por lo que si no tienes clarísimo que te encanta la Hepatología y quieres dedicarte al trasplante cuando acabes la residencia, la rotación que se realiza (aunque sea en un hospital externo) es más que suficiente para tu formación como residente. En resumen, si el hospital tiene trasplante, mejor, pero sino no pasa nada.

>¿Hay alguna técnica que falte en el hospital, por la que haya que ir a rotar fuera?¿Posibilidad de rotaciones electivas en el extranjero? En Digestivo, lo más común es la rotación externa de Trasplante Hepático si no lo hay en el mismo hospital. En otros casos, faltan también otras técnicas o éstas son menos potentes, por lo que hay que realizar rotaciones para completar. Aquí repito lo mismo que en el punto anterior: mejor cuanto más completo esté el hospital, y si tiene trasplante, pues mejor que mejor (y sino, pues se suple con la respectiva rotación).
Las rotaciones electivas se suelen realizar de R4, y dependiendo del hospital, hay costumbre o tradición de ir a un sitio u a otro (bien sea a otro hospital de España que sea puntero en algo, o al extranjero, UK, EEUU, etc...). Pregunta a los resis si tienen costumbre de irse de rotación al extranjero o al sitio que más les interese, y si el servicio te "facilita" la rotación y no te pone pegas.

>¿Y hay mucha docencia?: Muy importante desde mi punto de vista. Hay hospitales super docentes y otros no tanto. En general, los hospitales universitarios suelen tener más actividad docente, ya que van a asumir las prácticas de los estudiantes de Medicina y los mismos adjuntos a veces son profesores universitarios. Pregunta muy bien si hay sesiones en el servicio, qué temas se tratan y con qué frecuencia. (Si las hay todos los días, ideal). Es muy importante empezar desde R1 a hablar en público, y el prepararse una sesión supone un ejercicio genial para coger habilidad con las búsquedas bibliográficas, y por supuesto, con las técnicas de exposición. Aún así, también indaga si los adjuntos del servicio dan sesiones a sus residentes, porque es un punto muy positivo (es como recibir clases teórico-prácticas por personas expertas en su materia!). Por otra parte, pregunta también por el grado de supervisión que hay por parte de los adjuntos en las actividades que desempeña el residente, porque en definitiva, son los últimos responsables. Si te dejan muy solo, si son muy agobiantes y no te dejan tomar decisiones, etc. Lo mejor: un punto medio, tampoco es cuestión de pasarlo mal estando completamente solo porque son unos pasotas, ni que lo hagan todo ellos y tú seas un monigote a su lado sin hacer nada.


>¿Es un hospital investigador? ¿Sus residentes publican? ¿hay posibilidad de realizar tesis doctoral? Hay hospitales que siempre son más conocidos por ser "fuertes" en determinados campos de la especialidad, generalmente en relación con un médico o equipo médico experto en el asunto, que se dedica a publicar o a investigar sobre determinados temas. "X hospital es muy bueno en hígado porque está el equipo de Fulanito que publica mucho..." "Este otro hospital es referencia en Enfermedad Inflamatoria y aquel tiene buena fama en Endoscopias...". Intenta enterarte de esas cosillas, sobretodo si hay algún campo en concreto que te llame más la atención y te puedas beneficiar haciendo la residencia en un sitio puntero.
Intenta enterarte cuánto se publica en general, y si es costumbre que los residentes participen en las publicaciones y/o lleven cosillas a congresos. Indaga si los adjuntos del servicio te facilitan y te ayudan a investigar, o te tienes que buscar tu la vida. Pregunta a cuántos cursos/congresos se suele asistir a lo largo de los años de residencia. Otro punto a destacar es la tesis doctoral. Si quieres hacerla, hay servicios en los que hay muy buen apoyo al residente para llevarla a cabo y puedes terminar la residencia con la tesis hecha, y en otros, en cambio, tienes que buscarte la vida.

>¿Cómo son los horarios de trabajo? ¿Se sale muy tarde?. Pregunta cuál es el horario normal: a qué hora entras por la mañana y a qué hora sales (en teoría, la jornada normal es de 8 a 3, pero puede haber hospitales en los que lo normal sea salir a las 5 de la tarde). Luego también, intenta enterarte si te van a obligar a pasar la planta los fines de semana, porque me consta que hay sitios donde ocurre (y no dentro de una guardia remunerada, sino como actividad -extra-). 

>Oye, ¿y cómo os lleváis entre residentes? ¿y con los adjuntos? ¿hay buen rollo? Pregunta típica, pero muuuuuy importante. A veces es mejor estar a gusto con tus compañeros y sentirte "en familia" aunque el hospital no sea tan puntero, que estar en un hospital con super-fama donde te sientes solo y sufres el malrollismo que hay en el servicio. Pregunta qué tal se lleva la gente, cómo son los adjuntos, cómo es el jefe de servicio. Fíjate si hay buen rollo en general o cada uno va a su bola (a veces basta con solo mirar a tu alrededor y ver interaccionar a residentes, adjuntos, enfermeras, etc para saber si se llevan bien o no). A los residentes puedes preguntarles su opinión personal, cómo han vivido la residencia y si volverían a escoger la especialidad en ese hospital.


¿Y qué más cosas? Hmmmm! Seguro que incluso intentando seguir un orden me dejo un montón de cosas preguntables en el tintero. Otras, como yo digo, son más de feeling, de corazonada, de llegar y sentir que ése hospital es tu lugar sin saber muy bien porqué. Pero eso solo se sabe saliendo a la aventura ... por eso, como también decía el año pasado ...¡Visita hospitales! ¡todos los que puedas! ¡pregunta todas las dudas que tengas! ¡habla con quien haga falta! ¡no te quedes con dudas!  ... y por supuesto, no te quedes con una sola opinión, contrasta en distintos hospitales con distintos residentes, porque cada uno puede tener un punto de vista y tú tienes que sacar el tuyo propio. No te olvides de que la elección de hospital no solo se resume en un número de orden (fíjate que Digestivo aguanta hasta casi el 4000!), sino que también depende del tipo de persona que seas y del sitio donde vayas a encontrarte más a gusto.

Y si con todo, sigues teniendo dudas ...pregúntame lo que quieras. Sobre la especialidad, sobre mi hospital, sobre algún tema en concreto que no haya mencionado... ¡lo que sea! No problem ;) Para eso estamos. 

¡Mucho ánimo con la etapa postMIR, con la visita hospitalaria y con la elección de la especialidad! ¡Ya no os queda nada para estar ahí! ;-)


martes, 3 de febrero de 2015

R2 y medio.

El pasado sábado hacían el MIR varios miles de médicos dispuestos, un año más, a conseguir la plaza de sus sueños; entre ellos, varios amigos y conocidos míos se enfrentaban, cual guerreros, por lograr su propia victoria en esta -bien conocida- ardua batalla final. Y yo, en modo zombie tras una guardia de viernes un tanto variopinta, me fui enterando a pequeñas dosis de las impresiones de unos y de otros. La verdad es que, como el año pasado, me es difícil no rememorar con nostalgia (sí, creo que es nostalgia) y alguna que otra mariposa en el estómago, mi experiencia aquel lluvioso 2F, donde se decidió en cierto modo lo que soy ahora y lo que hago día tras día. Y así, a lo tonto y a lo bobo, ya soy "R2 y medio". Ya va quedando atrás el recuerdo de las primeras guardias, cuando todo era nuevo y daba miedo; de los salientes, de las primeras sesiones, de los sudores y taquicardias cuando sonaba el busca, de los zuecos blanco-nucleares que ahora ya son grises... Parece que todo eso pasó demasiado rápido. Y digo demasiado, porque lo pienso y me asusta. El camino hacia R3 cada vez se acorta más, de modo que puedo ya vislumbrarlo con claridad meridiana, y es tontería hacerse el tonto. Y en este abrir y cerrar de ojos, me doy cuenta de que ya se hacer gastroscopias (y alguna que otra colono). De que las paracentesis ya son casi cosa del día a día. Que mi libreta de pacientes de guardias se está volviendo demasiado gorda y ya le quedan pocas páginas. Que se pueden dar sesiones sin aquel tartamudeo que pedía a gritos unos cuantos Sumiales. Y que casi puedes llegar a querer a tus pacientes como si fueran de tu familia. Y además, que en la Residencia puedes conocer a gente maravillosa. Me doy cuenta de otras muchas cosas, y posiblemente podría rellenar folios si me lo propusiera, aprovechando para contaros cómo ha ido cambiando mi vida desde que elegí mi plaza. Y cómo, día a día, voy cayendo en la cuenta de que aquel regalo que le pedí a los Reyes Magos se hizo realidad.

Tengo que reconocer que últimamente no me paso demasiado por aquí, y muchas han sido las veces en las que he pensado seriamente que debería reservar algún huequito entre guardia, rotación, sesiones y estudio para dar algo de vida a este blog y plasmar alguna que otra aventura residentil (haberlas, las hay, ¡y muchas!). Así que a partir de ahora, prometo al menos intentarlo.


Y a los futuros MIRes. Paz y tranquilidad. El examen está hecho. Ahora, tras los nervios e incertidumbres inherentes al periodo postMIR, lo más difícil es decidir la especialidad/hospital/ciudad, etc, pero no sin antes un merecido descanso. Por eso, cualquier pregunta, duda, cuestión, opinión/referencias sobre Especialidad/hospital/o cualquier cosilla sobre el postMIR, preguntad sin problemas.


"Lo importante no es donde se está, sino la dirección en que se camina"

(Wolfgang Goethe)

domingo, 6 de abril de 2014

Mi primera guardia de Digestivo

(remunerada, y con el busca).

Todo comenzó el pasado viernes 4, día en el que oficialmente se inauguraron dos cosas: por una parte las guardias de Digestivo de nuestra generación  (véase R1 que pasamos a R2 en breves), y por otra, las guardias con doble residente (es decir, R pequeño con R mayor). Supongo que habrá sido todo un honor que me haya tocado a mí iniciar esa novedad para el servicio, porque hasta el momento, lo normal era realizar Guardias de Mochila (así se llaman coloquialmente) sin remuneración ninguna y como preparación para las de R2 "tú solito frente al mundo". Por eso, la novedad es que ahora te preparas cobrando, estás supervisado por un R mayor, pero llevas el busca y tienes que asumir tu parte de responsabilidad. 


El busca. Ese aparato (por cierto, recién renovado y táctil y aparentemente todo "cool") que cae en tus manos sin casi darte cuenta, y que una vez tocado por ti (o quizás por un demonio, quién sabe), no va a dejar de sonar. Múltiples llamadas de todas las partes del hospital: de Urgencias, de Observación, de los Ingresados tanto de Digestivo como de otras especialidades, de la UVI, del triaje, de las enfermeras ...¡incluso de gente de la calle!. La realidad es que tú estás como especialista en Digestivo para todo el hospital, y eso, como muchos habréis vivido de primera mano, genera, al menos al inicio, un canguelo de agárrate. Te llamaran por cosas importantes, pero también por chorradas de campeonato, y esas chorradas acumuladas, son las que pueden hacerte catalogar la guardia como buena o mala.

¿Y como fue mi primera guardia de Digestivo? Tanto por lo que me han comentado el R mayor y el adjunto como por mi propia impresión, creo que fue mala. Muy mala. Peor de lo habitual. Es decir, que fue algo así como un "bautismo de fuego". Estuvimos sin parar hasta las 6 de la mañana; dos gastroscopias urgentes, una de ellas en la UCI, tres ingresos, dos observados, dos paracentesis, un Remicade, un séptico, un brote de Crohn, un infartado y un hemoperitoneo en la planta, y luego, por supuesto, la epigastralgia con analítica normal de las consultas, el joven que viene a Urgencias porque "cree que necesita ser ingresado de Urgencia" porque le ha sangrado una hemorroide, la mujer que no encuentra un Urbal en la farmacia "yentoncesquésetoma" y el largo etc de las típicas urgencias generalistas que todos nos conocemos y por las que también te llaman.
Salimos del hospital a las 11 de la mañana tras dar de alta a la última observación, y aunque haya dormido escasas 2 horas y todavía tenga alucinaciones auditivas del busca sonando en mi bolsillo, estoy contenta. He visto y aprendido cosas y me he podido hacer una idea, no sin cierto temor interno, de lo que van a ser a partir de ahora mis guardias de especialidad. Es curioso como he vuelto a revivir la misma sensación que tuve cuando hice mis primeras guardias de Urgencias,  (nervios, temor a lo desconocido y miles y millones de dudas...), la cual se fue poco a poco apagando a medida de fueron pasando las horas. Sé que tendré que adaptarme a esta nueva situación, ya que, aunque nos parezca increible, quedan menos de dos meses para ser R2.
El miércoles tengo la próxima, que espero sea algo mejor que la de antes de ayer, bien sea porque suene menos el busca, o porque la situación ya no sea tan desconocida para mí. Os seguiré contando. De momento, ¡he sobrevivido a la primera! :)

lunes, 24 de marzo de 2014

Aparato Digestivo


Llevo un tiempo queriendo dedicarle una entrada a mi especialidad. No a mi especialidad en mi hospital en concreto, sino a la especialidad que yo he elegido y con la que he convivido casi un año de mi vida. No es mi intención dar una información genial a nadie que se esté planteando escoger Aparato Digestivo, ya que la visión que yo pueda tener como R1 puede diferir mucho de la que tenga un R mayor o un adjunto. Yo puedo hablaros de porqué elegí esta especialidad y de si se han cumplido mis espectativas durante el primer año de residente. Puedo contaros qué he aprendido, qué cosas me han impresionado, qué cosas me han decepcionado. Y también puedo aportar algo de información sobre la especialidad en mi hospital, pero soy de las que creo que esa información es preferible que la de un R mayor, que tiene más conocimiento, más experiencia y más perspectiva para hablar y recomendar estas cosas.

Por eso y por otras cosas, la primera recomendación que le daría a alguien que acaba de hacer el MIR y esté buscando especialidad y hospital es ... ¡Visita hospitales! ¡todos los que puedas! ¡pregunta todas las dudas que tengas! ¡habla con quien haga falta! ¡no te quedes con dudas!  Si no puedes desplazarte a otras ciudades, intenta llamar por teléfono, contacta con amigos y conocidos que te puedan dar información, investiga por internet ... pero no escojas a ciegas, ya que puedes llevarte sorpresas.
Aunque puedas toparte con algún resi borde, quemado, saliente de guardia, con ganas de quemar el hospital ...en general todos van a ser amables contigo y van a intentar acogerte y hablar un poquito contigo.¡ Que no sea por no preguntar!

Si has hecho el MIR y acabas de recibir tu número de orden, estarás empezando a plantearte en serio qué especialidad escoger y dónde será el mejor lugar donde formarte. Y si se te ha pasado por la cabeza que te gusta una especialidad médica con una parte importante dedicada a las técnicas, una especialidad que abarca órganos tan importantes e interesantes como el hígado o el páncreas además de un tubo laaaaargo, laaaaargo que va desde la boca hasta el ano, una especialidad donde tendrás oportunidad de diagnosticar y tratar usando ecografía, manometría, endoscopia, etc además de tus sentidos y tu criterio clínico... una especialidad donde tendrás alguna que otra guardia tranquila pero la mayoría serán de correr por aquí y por allá ... ¡quizás Aparato Digestivo sea la especialidad que estés buscando!

Aparato Digestivo, especialidad que en el momento actual tiene una duración de 4 años (aunque yo siga pensando que con la amplitud que tiene y con la necesidad que tenemos de formarnos adecuadamente en las técnicas, quizás no estaría de más ampliar un añito más ...), en los cuales tendrás oportunidad de formarte tanto en el manejo clínico completo de las enfermedades del tubo digestivo, hígado y vías biliares y páncreas, como en adquirir la destreza suficiente para la realización de endoscopias y ecografía, y según en qué hospital, más o menos en otras técnicas como manometría, pHmetría, CPRE, etc.
http://2.bp.blogspot.com/_q5T44b65638/TI23dmPoQTI/AAAAAAAAAWc/yf3TNXoDu9k/s400/endoscopia+comico.jpgEn general, y aunque hay diferencias entre distintos hospitales en cuanto al planteamiento de las rotaciones de sus residentes, cualquier médico que se está formando en Aparato Digestivo va a pasar, en líneas generales, por la planta de hospitalización, endoscopias, consultas externas, trasplante hepático, ecografía abdominal y cuando eres R1, por medicina interna y Urgencias, entre otros. En mi hospital (a diferencia de otros que pude visitar el año pasado y que conozco por referencias de amigos), ya se rota en planta de Digestivo desde R1 durante 4 meses. Después pasas por Medicina Interna, Radiología, Urgencias, Cirugía General y Oncología Médica, y cuando por fin llegas a R2 ya es para quedarte en el servicio, salvo por una rotación de mes y medio nuevamente en Urgencias. Pasas de nuevo 4 meses en planta de hospitalización, y después te repartes el año entre endoscopias, anestesia en las endoscopias, manometría y consultas externas. Y así, gradualmente, te vas haciendo R mayor. Te vas metiendo en rotaciones más específicas de la especialidad y ya de R4 es cuando tienes incluso la oportunidad de elegir una rotación en el extranjero. Y aunque CPRE se considera endoscopia avanzada, se hace también rotación y sales teniendo unas nociones básicas.

De todas maneras, ¡qué os voy a decir yo, que soy una R1! Puedo deciros cómo han sido mis primeros contactos con la especialidad, contaros mis mil anécdotas en las guardias de puerta, y hablaros de mi vida  y mi día a día en el hospital, y cómo ha cambiado ésta desde que era una estudiante de Medicina que nunca había hecho un tacto rectal... También puedo afirmaros con total y completa seguridad que no me he equivocado al elegir mi especialidad, y que volvería a escogerla otras 1000 veces más y las que hiciera falta. Me encanta Aparato Digestivo, y el contacto que he tenido con ella durante este primer año me ha hecho descubrir cosas que no me esperaba y que me han sorprendido muy gratamente. No me refiero a una patología en concreto, sino a las historias de pacientes que he tenido la oportunidad de conocer durante mi estancia en planta y que creo que me llevaré guardadas para siempre: el mundo de los cirróticos, los tumores de pancreas, las pancreatitis agudas complicadas, los brotes de Crohn ... Te das cuenta cómo de distinto es estudiar la teoría de una enfermedad sobre el papel de luego verlo y vivirlo en la práctica diaria.
Digestivo es una especialidad muy amplía, con muchos terrenos que te pueden gustar más o menos, pero que la convierten en un campo con el que vas a tener poco tiempo para aburrirte; una especialidad médica, con su parte de medicina interna y su parte de técnicas. Es bastante común que un R0 tenga dudas entre Medicina Interna y Digestivo, quizás porque son dos especialidades que tienen bastantes puntos en común, si bien es cierto que hoy en día se van alejando cada vez más: Digestivo está creciendo sobretodo en los aspectos intervencionistas.

¿Y las guardias?  A quien esté pensando en hacer Digestivo, yo le recomendaría que escogiese un hospital con Guardias de Especialidad. Creo (y cada vez tengo más claro) que es muy muy importante, ya que será donde verdaderamente te enfrentarás a los problemas agudos de la patología digestiva que de otra manera nunca verías.
Las guardias de Digestivo son, por lo general, malas. Lo normal es que te llamen, y te llamen muchas veces. Será típico que el residente de Digestivo ande rondando por la Urgencia a las 5 de la mañana, cuando ves que otras especialidades más afortunadas (sin acritud) duermen plácidamente. También puedes tener guardias muy buenas, y es que hay veces que los sangrantes, los pancreatíticos, los cirróticos y demás compañía a veces parecen ponerse de acuerdo para venir por partes en determinados días. También te llamarán por cosas de la planta, pacientes ya ingresados que se ponen malos, pacientes de otras especialidades y un largo etc. Harás paracentesis programadas, pondrás Remicades, pautarás Paracetamoles y te llamarán porque al abuelito de la 24B le pica un ojo. Pero esto es lo normal, y no solo en Digestivo. Tendrás que acostumbrarte ;)
Irás haciendo más guardias conforme vayas aumentando en años de formación. De R2 suele empezarse con 2, y de R4 acabarás haciendo aprox. 5 (de R1 puedes hacer opcionalmente de mochila). También me imagino que dependerá del hospital y de cada Servicio, pero en líneas generales anda por ahí la cosa.

Yo aún no le "he metido el tubo" a nadie, y he hecho un par de guardias de acompañante con mis R mayores, así que mis experiencias en el mundo digestivo todavía son excasas. Bien es cierto que ya he asistido a mi primer congreso y a varios cursos, he presentado varias sesiones bibliográficas y casos clínicos en el Servicio y estoy en proceso de realizar mi primera publicación a una revista nacional. A dos meses de pasar a ser Residente de 2º año (y pasar más tiempo en el servicio y menos por ahí fuera rotando) y a menos de un mes de empezar a hacer guardias de mi especialidad, aquí estoy: ilusionada, motivada y contenta con mi primer año como médico. Os seguiré contando mis andanzas.

>> Un poquito sobre mi hospital: como muchos sabréis, es un hospital mediano. Eso tiene sus cosas buenas y también sus cosas no tan buenas, pero para mí (ya sea por mi forma de ser, o de trabajar, no sé) las primeras han ganado por mayoría aplastante. Un hospital lo suficientemente grande como para tener "de todo" y lo suficientemente pequeño para ser como "una gran familia". Y eso es justo lo que estaba buscando cuando hice mi tour hospitalario el año pasado. Ahora, un año después, me doy cuenta de que no solo he acertado con la especialidad; también en el hospital estoy cómoda y rodeada de buena gente y buenos profesionales. En cuanto a Digestivo, como ya comenté más arriba, tenemos guardias de especialidad a partir de R2 y somos 3 residentes por año. Hay bastante/mucha actividad docente (sesiones diarias) y ya desde R1 te acostumbras rápido a hablar en público. También hay mucha actividad de investigación en el servicio, y a partir de R2 tenemos la oportunidad de iniciar la tesis. Todas las rotaciones se hacen dentro del hospital, salvo el trasplante hepático (vamos al Ramón y Cajal),  y una rotación opcional en el extranjero (generalmente USA, UK, etc). En resumen, es un Servicio bastante completo, con un volumen de pacientes decente. Y yo estoy muuuuy contenta :D (creo que eso ya lo había dicho, ¿no? :D)

~

Estoy segura de que se me quedan miles de cosas que contar, pero espero que con el paso del tiempo y poco a poco, con la experiencia ganada, pueda ir narrando, anécdota tras anécdota, cómo es mi vida como residente de Aparato Digestivo. Nos vemos pronto ;)